Consejeria de empleo




Cambiar idioma a Español Cambiar idioma a Inglés Cambiar idioma a Francés     icono buscar
Inicio > Actualidad > Noticias > Datos del contenido

“La igualdad no sólo consigue sociedades equitativas y justas, sino que logra relaciones más felices” ISABEL MARTÍNEZ, secretaria general de Políticas de Igualdad del Ministerio de Igualdad

Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid y Experta en Género, Isabel Martínez ocupa actualmente la secretaría general de Políticas de Igualdad, uno de los órganos directivos del Ministerio de Igualdad. Es precisamente esta materia la que ha identificado la trayectoria profesional de esta jiennense que ha trabajado como asesora de la Vicepresidencia Primera del Gobierno o en la Consejería de Igualdad y Bienestar Social de la Junta de Andalucía

Fecha Noticia: 3/8/10
Categoría: Otros / Día Internacional de la Mujer
Isabel Martínez es secretaria general de Políticas de Igualdad del Ministerio de Igualdad desde la primavera de 2008 Isabel Martínez es secretaria general de Políticas de Igualdad del Ministerio de Igualdad desde la primavera de 2008

La lucha contra los malos tratos y el establecimiento de la iguadad real entre hombres y mujeres centran su trabajo La lucha contra los malos tratos y el establecimiento de la iguadad real entre hombres y mujeres centran su trabajo

Martínez apuesta por la lucha de toda la sociedad para eliminar las desigualdades Martínez apuesta por la lucha de toda la sociedad para eliminar las desigualdades

¿Qué significa el 8 de marzo?

Es una fecha y un momento que anualmente sirve al gobierno, a los estados y a los países para poner sobre la mesa la situación real de los hombres y las mujeres, además de plantear los retos que quedan pendientes. Es un día para hacer balance sobre las realidades de las mujeres, las desigualdades que aún sufren y recordar a mujeres que han sido relevantes y que han puesto todo su esfuerzo vital en conseguir avances para sus congéneres. En este sentido, quiero destacar el papel no sólo de reinas y madres de reyes a lo largo de la historia, sino también el de Clara Campoamor para avanzar en los derechos políticos y sociales de las mujeres; el de Clara Zetkin, que impulsó la conmemoración del Día Internacional de la mujer, o el de Concepción Arenal, primera universitaria a la que no podemos olvidar en el centenario del derecho de las mujeres a acceder a esta institución.



¿Cuál es su valoración del desarrollo de las políticas de igualdad que se están implantando en nuestro país?

España está siendo pionera en Europa y en el mundo en el impulso de políticas públicas de igualdad, que están sirviendo para darle un empuje real y efectivo y que están siendo imitadas en los países de nuestro entorno. Así, por ejemplo, Portugal, Francia y Noruega nos han copiado la Ley Integral de Violencia de Género.

Además, cabe destacar que la Ley de Igualdad es fundamental para que haya equidad en las instituciones públicas y los Planes de Igualdad son claves para acabar con los desequilibrios entre hombres y mujeres en el ámbito laboral. La presidencia española en Europa también está priorizando la igualdad en la agenda europea. A nivel autonómico, Andalucía ha sido pionera en este ámbito a través de numerosas iniciativas adoptadas por el Instituto Andaluz de la Mujer, que se ha esforzado sobremanera para lograr la igualdad de las mujeres.



¿Cree que el siglo XXI es el siglo de las mujeres, el siglo de la equidad?

Como dice José Antonio Griñán, presidente de la Junta de Andalucía, “para que exista igualdad de oportunidades ésta tiene que ser real”, pero aunque queda mucho por hacer para que efectivamente sea así, creo que va a ser el siglo de la igualdad real y efectiva.

Desde el Ministerio estamos haciendo especial hincapié en conseguir avances en la igualdad en el ámbito doméstico y familiar y, actualmente, se está trabajando en la reordenación de horarios más flexibles y acordes a las necesidades de los trabajadores y trabajadoras que, actualmente, consideran que el tiempo es el bien más escaso. Desde la Administración intentamos dar ejemplo e incentivamos que en los espacios públicos exista esta flexibilidad y, por ejemplo, no convocamos ningún acto más allá de las siete de la tarde.



Tras los últimos datos en referencia a la brecha salarial, ¿qué soluciones se van a aportar desde el Gobierno?

El mejor instrumento para corregir los desequilibrios que existen a nivel salarial es la implantación de los planes de igualdad en las empresas. En este sentido es muy importante hacer un diagnóstico de las categorías profesionales de las organizaciones para saber si muestran diferencias discriminatorias. Contamos con un protocolo firmado con la Inspección de Trabajo para vigilar que esto se cumpla e incentivar que se reduzcan estas desigualdades salariales.

Actualmente, esta medida que debe ser prioritaria, sólo es obligatoria en empresas con más de 250 personas empleadas y optativa en las que tienen 50 personas a su cargo, si bien los datos que tenemos nos dicen que hay bastante interés por parte de todas las empresas en esta dirección. Así, a fecha de octubre de 2009, el 34% de las empresas tienen ya un plan de igualdad o están en ello. Esto muestra una voluntad real por su parte.

Además de corregir desequilibrios, los planes de igualdad son un instrumento de planificación y gestión de los recursos humanos -en clave de género- para mejorar la rentabilidad y competitividad de las organizaciones, aprovechando un mayor rendimiento de sus trabajadores y trabajadoras.

No obstante, queremos llevar este tema al diálogo social para incentivar a las pequeñas y medianas empresas, que son las que tienen mayores dificultades para implantarlos. Actualmente se están planteando planes de ayudas, adaptadas a sus realidades concretas.


¿Qué estrategias de actuación son necesarias para la equidad en este momento?

Creo que no se puede perder de vista la lucha contra la violencia de género. Ésta tiene que ser una estrategia integral del Gobierno, de todas las administraciones y de la sociedad en general, incluyendo estrategias transversales para conseguir cambios estructurales y políticas desde todos los ámbitos, tanto públicos como privados.

La violencia de género es la expresión más brutal de la desigualdad. No basta con que avancen las mujeres, hace falta cambiar la mentalidad, la cultura y las estructuras que generan desigualdades y que se traducen en discriminación.

Los hombres tienen que interiorizar estos cambios para que la igualdad sea una realidad también en la vida privada. Por eso, el Ministerio está estableciendo medidas incentivadoras, como el permiso de paternidad, que buscan fomentar la corresponsabilidad en el ámbito privado, así como la ley de igualdad, que establece posibilidades reales de bajas y de permisos laborales por cuidado de familiares, sin distinción de sexos.

La ley ya establece un marco que garantiza estos derechos, otra cosa es la realidad y la situación de vulnerabilidad de las personas trabajadoras derivada de la actual situación laboral. Sin embargo, en la Administración, donde no existe el problema de estabilidad y seguridad en el trabajo, la mayoría de los permisos para el cuidado de familiares, por ejemplo, lo solicitan las mujeres. Aquí es donde tenemos que trabajar.

La política de igualdad no sólo consigue sociedades equitativas y justas, sino que además logra relaciones afectivas más felices. Pocas parejas pueden ser felices si no se basan en la igualdad y la corresponsabilidad. Muchos conflictos surgen por este motivo. No sólo es un derecho, es una cuestión de justicia social.



¿Cuáles son los próximos pasos que os planteáis desde el Ministerio de Igualdad?

Fundamentalmente, implementar políticas para desarrollar las normas legales que se han aprobado. Políticas públicas transversales para el desarrollo de la ley de igualdad efectiva, para garantizar la lucha contra la violencia de género y mejorar la vida de todas las personas.



¿Qué le gustaría destacar de Beijing +15?

Está muy bien que cada quince años los gobiernos y la sociedad civil nos sentemos para ver qué hemos hecho y los retos que nos quedan pendientes, pero hace falta más compromiso y ambición por parte de todos: empresas, ciudadanía y sociedad en general. El objetivo de la igualdad tiene que ser compartido por toda la sociedad. Todavía existe discriminación y se trata de hacer que desaparezcan estas desigualdades.



© Copyright 2008 · Fundación Pública Andaluza Fondo de Formación y Empleo. Junta de Andalucí­a | Aviso legal y política de privacidad